La Allandesa y la importancia de escuchar al cliente


La Allandesa y la importancia de escuchar al cliente

Tras 25 años en La Carbayera de Granda, Félix Gómez López lleva en La Calzada desde hace uno, cuando inauguró La Allandesa, una sidrería típica, “de las de toda la vida”, donde el cliente es el máximo protagonista. 

Félix afirma que La Calzada es un barrio muy peculiar con mucha vida, donde la temporalidad (algo que intenta evitar) apenas existe, dada la fidelidad de sus clientes, que acuden con frecuencia a su sidrería y que compran en los comercios del propio barrio. Algo que, para Félix, supone una tranquilidad pues “ver que hay menos volatilidad de clientes hace que se cree una mayor estabilidad a la hora de abrir un negocio. “Hacer las cosas bien y tener la confianza de un cliente es un seguro”. 

No obstante, aunque el barrio goza de vida y un gran tránsito de clientes, Félix echa en falta algún negocio similar más en la zona: “Cuantos más seamos mejor, no somos competencia, sino complemento” demostrando el espíritu de cercanía que La Calzada transmite. 

Cocina típica al gusto del consumidor

“La Calzada es sidrera” así lo admite el propietario de La Allandesa que en este año ha podido observar en primera persona, creando un vínculo con los clientes a través de la tradición y versatilidad de la comida típica asturiana. Es imposible, por lo tanto, quedarse con un plato estrella en La Allandesa aunque si tuviera que haber uno, Félix no lo duda, los chipirones a la Allandesa. 

Sin embargo, no es partidario de condicionar al cliente a la hora de elegir: “No queremos que la gente busque algo en concreto. Aquí tenemos de todo, desde el menú del día que vale sobre 10 euros hasta una mariscada, aunque lo que más tira siempre es la parrilla”. 

Y es que si de algo saben en La Allandesa es de escuchar al cliente, pues su carta cambia según las preferencias de este y la temporada del año, introduciendo productos nuevos y demostrando una total adaptación ya que “en un año hemos cambiado la carta tres veces. Hace un año teníamos una carta que fuimos adaptando a las exigencias pues cosas que creíamos que iban a triunfar terminaron por no hacerlo y al contrario”. 
Entre los planes de futuro Félix cuenta que su idea es asentarse en la zona y lo hace lleno de ilusión, una característica que junto al trabajo y la dedicación suponen la fórmula perfecta para él y su negocio: “Ilusión, trabajo y dedicación, no conozco otra fórmula

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